Pues sí.
Mi perro se llama "Excusas"y se ha comido los deberes.
No ha dejado ni el puntito del final de la redacción. Qué hay que ver... ni que no le diera de comer.
Yo todas las tardes me ponía con mis entradas en el blog, pero que no había forma... Llegaba Excusas agitando el rabo, y el día que no se tragaba una tecla, salía disparado con el ratón en la boca...
Veeenga, vaaale, lo admito... Ni tengo perro, ni un Mac de oro y diamantes.
Ah, tampoco he tocado el blog en todo el verano, pero es que los calores son "mu" malos para las cabezas locas, y aunque nos toquen los termostatos hasta re-bajarlos a temperaturas que ni en los polos de la Tierra en épocas glaciares, a mi con el calor, las dentritas se me licúan y mis neuronas no realizan la sinestesia... Si acaso, es que se me anestesia la imaginación.
Que cosas por contar hay...
Digo yo, que desde "avatares" con "Su Señoría", hasta mi "pesadilla" particular, pasando por toda la fauna que me rodea, algo saldrá.
De momento, a la espera quedo, que ahora que al chucho se lo tragaron las urnas, ya veremos qué otro can amaestramos para que nos traiga la zapatillas.

