jueves, 14 de febrero de 2013

14-F

14-F
(Huelga)

Martes y 13
(Nochevieja)

6 años... y un día
(Condena)

sábado, 8 de diciembre de 2012

Las Reglas del Juego

Pues sí... por increíble que parezca... he hecho trampa.
El Juego tenía pocas reglas, pero creo que he roto todas y cada una de ellas.

Y lo peor no es haber hecho trampa a otros jugadores.
Lo peor es que las trampas me las he hecho a mi también.
Aunque sospecho que me estaban dejando hacer trampa, lo cual también es trampa.

"Quien roba a un ladrón tiene mil años de perdón"
¿Y el que estafa a un estafador?
¿Y el que caza a un cazador?
¿Y el que hace trampas a un tramposo?

Confesar las trampas no implica sólo perder la dignidad...
Puede que sea al contrario, y que confesar sirva para poder salvar la poca dignidad que quedaba.

Tampoco implica detener el Juego...
Confesar las trampas implica la obligación de seguir jugando.
Eso sí, con casi todas mis cartas boca arriba.
Pocas cartas me quedan ya para mí... pero la partida sigue... sin ases en la manga.



Desconozco como finalizará la partida.
Aceptar "tablas" también sería trampa.
Pero me gusta pensar que si yo gano, ganamos todos.
Y si yo pierdo, perdemos todos.

domingo, 2 de diciembre de 2012

El Refugio de Piedra

Frío pero acogedor.
Duro pero sensible.


Así es mi refugio de Piedra.
Completamente incoherente.
Como el agua deshidratada o el café descafeinado.

Un refugio inexpugnable, pero absolutamente accesible a la vez.
Un refugio que conduce a la locura, y bloquea la cordura.

Un refugio del que me tendré que alejar, a pesar de querer permanecer en él...

domingo, 11 de noviembre de 2012

Click!

Por fin, hace justo dos semanas apareció.
Apareció la pieza del puzzle que faltaba.
La que que hizo click!
La que impedía seguir poniendo otras piezas para seguir completándolo.
La pieza que permite encajar tantas y tantas piezas amontonadas a uno y otro lado del tablero y que no encontraban su lugar.
Incluso permitirá colocar las piezas que habían caído bajo la mesa. Esas piezas ocultas que quieren ser encontradas, y colocadas en su lugar correcto del tablero.

Es una pieza compleja, con varios puntos de anclaje, pero era
la pieza que faltaba.

Ahora ya se puede seguir completando el puzzle, sin prisa, pero sin pausa.
Esta pieza no completa el puzzle, sólo permite que se pueda seguir construyendo.
No se sabe cuantas piezas faltan, ni hay necesidad de ello.
Hay que colocar cada pieza como si fuese la última, pero confiando en que aún queda un número infinito de ellas por colocar.
No hay prisa por terminarlo. Ninguna prisa...
Pues el día que se coloque la última pieza, será un día triste en el que todo habrá terminado...

¿O el principio de un nuevo puzzle?

viernes, 9 de noviembre de 2012

Candy Candy

8x8=64 

Ocho, sólo ocho "medias jornadas" estilo "Parrales" (=12 horas) y ya me han dicho que me quieren 2 ó 3 veces y me han rebautizado como "Candy Candy".


Me voy a tener que empezar a creer lo que me dice el Oráculo acerca de la dulzura..